Existen varias formas de controlar y tratar las plantas acuáticas. Algunas son similares a los tratamientos contra las algas, mientras que otras son diferentes debido a la naturaleza y a las diferencias entre las algas y otras especies de plantas acuáticas. A continuación se ofrece una lista de algunas de las formas más habituales de controlar las plantas acuáticas y cómo funcionan.
Retirada física
Como su nombre indica, se trata simplemente de la eliminación física de las plantas. Esto puede llevarse a cabo de varias maneras. La eliminación manual suele consistir en el uso de cortadoras de malas hierbas y/o rastrillos para cortar y arrancar las malas hierbas del estanque. Esto puede resultar muy eficaz en estanques más pequeños o para tratar zonas concretas en lagos más grandes. No solo elimina las plantas que pueden resultar molestas, sino que también retira gran parte de los nutrientes del sistema. Asegúrate de retirar las plantas a una distancia suficiente del borde del estanque para que no vuelvan a ser arrastradas hacia él cuando llueva. Ten en cuenta también que algunas plantas se propagan por fragmentación, por lo que cortarlas o arrancarlas y dejar que los fragmentos sean arrastrados a otras partes del estanque o lago puede contribuir a una mayor propagación de la especie.
En los lagos más grandes, una máquina cosechadora de algas puede ser una mejor opción. Aunque resulta más costosa, una cosechadora de algas permite tratar con mayor rapidez grandes superficies o zonas a las que simplemente no se puede llegar con una cortadora o un rastrillo. En este caso también se plantearían las mismas preocupaciones en cuanto a la fragmentación y la eliminación de los residuos.

Tratamientos químicos

Existen varias opciones de tratamiento químico para los problemas relacionados con las plantas acuáticas. Algunos tratamientos son más eficaces con determinadas plantas acuáticas que otros y, dado que hay muchos tipos de plantas acuáticas, es recomendable consultar con un profesional local especializado en la gestión de lagos para que te ayude a identificar el tipo de problema relacionado con las plantas acuáticas y a elaborar un plan con la mejor solución para ese problema. Las nuevas leyes federales suelen exigir permisos y la intervención de profesionales titulados para llevar a cabo tratamientos químicos.
Cobre – El cobre suele ser la primera respuesta que se le ocurre a la mayoría de la gente cuando se menciona el tema de las algas y su control. El cobre es tóxico para ciertas especies de peces de la familia de los ciprínidos, así como para los salmónidos, dependiendo de la dosis y de la composición química del agua. El agua con alta dureza y alcalinidad atenúa la toxicidad del cobre, pero también limita su eficacia. La forma más común de cobre disponible en el mercado es el sulfato de cobre granulado. Su eficacia y su coste como producto de amplio espectro para el control de algas planctónicas y filamentosas han propiciado su amplio uso. Los productos líquidos de cobre quelado se utilizan para controlar una amplia gama de algas, incluidas las planctónicas, las filamentosas y las que se adhieren al fondo. El uso continuado de algunos productos de cobre puede provocar bioacumulación en los sedimentos, y este enfoque está en el punto de mira de algunas agencias reguladoras, por lo que probablemente lo más sensato sea adoptar un enfoque variado.
Herbicida diquat – El diquat es un herbicida líquido de contacto que se pulveriza sobre la vegetación. Se trata de un método muy potente y de acción rápida para el control de las malas hierbas acuáticas y las algas. La vegetación tratada morirá rápidamente y se volverá marrón como consecuencia de este tratamiento. Un profesional especializado en la gestión de lagos podrá ofrecerte asesoramiento e indicarte cómo aplicar este producto.
Herbicida fluridona – La fluridona es un herbicida líquido de acción sin contacto cuyo efecto es más lento que el del herbicida diquat, pero que no presenta las mismas restricciones en cuanto al uso posterior del agua. El herbicida es absorbido por las plantas y los síntomas aparecen en un plazo de 1 a 2 semanas. Las plantas afectadas pierden su pigmento verde y se vuelven blancas. Este puede ser un método de tratamiento más selectivo, dependiendo de las dosis aplicadas.

Tratamientos biológicos

Se pueden utilizar organismos para ayudar a controlar y prevenir el crecimiento de malezas acuáticas en los estanques. Es posible que los tratamientos biológicos no actúen tan rápido como los químicos, pero pueden resultar eficaces y constituir una solución a largo plazo para los problemas. Este método funciona mejor en aplicaciones a pequeña escala, y es importante ponerse en contacto con un profesional especializado en la gestión de lagos antes de introducir organismos en el estanque, ya que esto podría acarrear efectos negativos. Algunos tratamientos biológicos habituales son otras especies vegetales, peces herbívoros y bacterias.
Plantas acuáticas – A menudo, introducir especies de plantas más deseables puede ayudar a eliminar del estanque una especie molesta. Las plantas autóctonas suelen ser una buena opción, ya que se adaptan mejor al entorno local. Esto puede resultar difícil, ya que las especies invasoras suelen estar presentes porque logran competir con éxito con las plantas deseables. Este método funciona mejor cuando se eliminan las plantas invasoras.
Peces herbívoros – La introducción de peces que se alimentan de plantas, o herbívoros, puede ayudar a limitar el crecimiento de la vegetación. La carpa herbívora se está utilizando para ayudar a controlar la vegetación acuática. Se crían de forma que sean estériles, por lo que no se reproducirán en el estanque y se alimentarán de la vegetación del mismo. A la carpa herbívora no le gustan todos los tipos de vegetación y existen diversas restricciones sobre su uso, por lo que conviene consultar a un profesional local o a la autoridad competente. Además, contrariamente a lo que se suele creer, no se alimentan de algas, por lo que pueden provocar que en el estanque se pase de un crecimiento de plantas acuáticas a uno de algas.
Bacterias – Las bacterias y los hongos pueden utilizarse para ayudar a controlar el crecimiento de las plantas acuáticas. Ciertas variedades de bacterias y hongos viven en diversas plantas acuáticas y pueden utilizarse para controlar de forma selectiva la vegetación acuática. Las plantas acuáticas afectadas morirán a causa de la introducción de las bacterias y los hongos, mientras que las plantas más deseables no sufrirán ningún daño.
Tratamientos para el entorno de los estanques
Modificar el entorno del estanque puede ser una solución eficaz para los problemas relacionados con las plantas acuáticas. Cambiar el hábitat en el que crecen las plantas acuáticas puede resultar perjudicial para su salud y provocar una reducción de su población o incluso la desaparición de determinadas especies vegetales. Esto se puede conseguir modificando el nivel del agua, renovando el agua, creando sombra, modificando el régimen de ventilación y dragando.
Nivel del agua – Modificar los niveles de agua de un estanque puede afectar negativamente a la salud de las plantas acuáticas, ya que muchas especies crecen mejor en determinadas condiciones de nivel de agua. Si se elevan los niveles de agua, es posible que la luz solar no pueda penetrar por completo en la columna de agua y que la vegetación sumergida muera por falta de luz. Por el contrario, si se reduce el nivel del agua, la luz solar y el aire pueden secar las zonas de los bordes que ya no están cubiertas por el agua. Sin contacto con el agua, las plantas morirán y la luz solar quemará la vegetación restante. Modificar el nivel del agua puede suponer un proyecto de gran envergadura, aunque en algunos estanques que cuentan con un desagüe instalado y un suministro constante de agua, esta tarea resulta mucho más sencilla.
Flushing – El lavado del agua puede tener dos ventajas. En primer lugar, sustituir el agua rica en nutrientes por agua sin nutrientes reducirá el contenido total de nutrientes en el agua, lo que contribuirá a frenar el crecimiento actual de las plantas y a prevenir su crecimiento futuro. El lavado también puede utilizarse para eliminar plantas acuáticas flotantes, como la lenteja de agua y la lechuga de agua. Esto puede suponer, además, una tarea muy laboriosa y de gran envergadura. Disponer de un gran suministro de agua limpia y de un rebosadero hacia el estanque facilita mucho este proceso.
Sombreado – Dado que las plantas acuáticas necesitan luz solar para el proceso de fotosíntesis, limitar la cantidad de luz solar que llega al agua puede reducir el crecimiento de las plantas acuáticas. Esto se puede conseguir de forma natural con árboles y arbustos, o mediante un sombreado artificial utilizando tintes para estanques o incluso mallas de sombreo sobre los estanques pequeños. Una ventaja adicional de sombrear o teñir el agua es que dificulta que las aves piscívoras localicen a los peces de tu estanque.
Patrones del agua – Modificar los patrones del agua puede influir en el crecimiento de las plantas acuáticas. Muchas de las plantas acuáticas indeseables que invaden un estanque prosperan en aguas poco profundas y estancadas. Al transformar el agua estancada en un entorno fluvial con corriente, esas mismas plantas acuáticas tienen dificultades para crecer y sobrevivir. Este proceso puede resultar complicado y es recomendable llevarlo a cabo con la ayuda de equipos específicos. Circuladores de agua están diseñadas para este fin. Crean un flujo direccional y un entorno fluvial a partir de un estanque estancado. Al añadir un circulador de agua, se puede limitar con éxito la cantidad de plantas acuáticas, ya que estas no pueden prosperar en zonas de agua en movimiento.

Dragado – El dragado consiste en excavar o retirar físicamente sedimentos del estanque para aumentar su profundidad y eliminar los sedimentos orgánicos ricos en nutrientes, así como las plantas que crecen en ellos. Puede tratarse de un proyecto muy laborioso y costoso debido a la maquinaria pesada que requiere y a la retirada de los sedimentos, pero resulta muy eficaz. El dragado aumenta la profundidad del estanque, lo que a su vez incrementa la columna de agua. Las aguas más profundas dificultan el desarrollo de la vida vegetal, ya que llega menos luz solar al fondo. El dragado también elimina gran parte de los nutrientes del estanque y las plantas que viven en esos sedimentos, lo que renueva el estanque o lo rejuvenece. Es extremadamente importante retirar los sedimentos lejos del estanque para evitar que el agua y los nutrientes vuelvan a él o sean arrastrados por una lluvia intensa.